Listo Tabasco para los próximos comicios aventaja el PRI
* La votación para elegir al próximo gobernador de la entidad es considerada como la más reñida en la historia
* Luchan el PRD y el PRI por la definición y control político del estado
* Aseguran autoridades que no se entrometerán en el proceso
El Financiero en línea
Villahermosa, Tab., 21 de septiembre.- A menos de un mes de su realización, los comicios que marcarán el relevo en la gubernatura de
la entidad se presentan como una difícil, dura prueba para los actores del convulso escenario político local, donde el protagonismo la preferencia del electorado recaerán en el PRI o el PRD.
Así lo demuestran las tendencias más recientes que ubican a esos dos partidos en la disputa por la gubernatura de la entidad que ha sido el principal reducto de ambos institutos en el último sexenio.
Según la empresa GEA-ISA, en una encuesta difundida el 11 de septiembre pasado, el PRI tiene una clara ventaja de 11 puntos en las referencias por encima del PRD, representado por la Coalición por el Bien de Todos en la que también figura el Partido del Trabajo (PT).
El PRI, según ese estudio, tiene 45 por ciento en la preferencia de los tabasqueños por 34 de la citada coalición, con un 10 por ciento de indecisos.
A su vez, el Partido Acción Nacional tiene un 9 por ciento, mientras que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza suman un punto porcentual cada uno.
Polarizado por fuerzas históricamente antagónicas y enfrentadas, Tabasco no es en estos momentos el edén al que está asociado por reminiscencias musicales, sino la antesala de una "guerra" electoral en la que ambas partes buscarán asumir su control político por los próximos seis años.
De tal forma, el 15 de octubre, los 17 municipios de la entidad albergarán la tercera elección para gobernador en seis años, luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó (por vez primera en la historia del país) en 2000 el triunfo inicial del ahora mandatario priísta, Manuel Andrade Díaz sobre César Raúl Ojeda Zubieta.

Tras una pausa de varios meses y luego de un gobierno transitorio de un año encabezado por Enrique Priego Oropeza, Andrade volvió a enfrentarse a Ojeda Zubieta al que "repitió la dosis" de manera inobjetable.
Cinco años después, el empresario y ex senador perredista, cercano a Andrés Manuel López Obrador, contenderá por tercera ocasión, abanderando a la Coalición por el Bien de Todos (PRD y PT) y se enfrentará ahora por la gubernatura al ex alcalde del municipio de Centro, con cabecera en Villahermosa, Andrés Granier Melo.
Además de ellos dos, figuran en la contienda el panista Francisco Cáceres de la Fuente, Pascual Bellizia Rosique (PVEM) y Manuel Paz Ojeda, de Nueva Alianza, aunque el voto se cree se enfocará a las dos principales fuerzas políticas, o sea, PRI y PRD.
De tal forma, aunque a nivel federal no se dio en los pasados comicios del 2 de julio, la batalla entre el PRI y el PRD de Tabasco, sin la injerencia, al menos directa, de Roberto Madrazo o López Obrador, tendrá su cenit el 15 de octubre.
Esa fecha definirá la continuación de la corriente política que se ha mantenido en este estado, o bien, marcará el inicio de una nueva etapa en la conducción y administración del estado desde una perspectiva opuesta.
Y es que en los últimos 15 años, Tabasco ha sufrido una recomposición electoral al pasar de un total dominio del tricolor en las posiciones legislativas y de gobierno, a prácticamente un actual cogobierno con el PRD.
Desde que en 1991 el ayuntamiento de Cárdenas correspondió finalmente al PRD luego de la marcha que en ese entonces encabezó López Obrador a la Ciudad de México donde realizó sus primeras marchas y plantones, el perredismo fue escalando posiciones.
El despegue de ese partido se dio con mayor fuerza en 1993 cuando organizó protestas y plantones permanentes frente al Palacio de Gobierno en reclamo de indemnizaciones a campesinos por afectaciones a sus parcelas o animales causadas por la actividad petrolera.
Ese movimiento fue a la postre bautizado por el ex priísta, subsecretario de Gobernación, y ahora militante perredista Arturo Núñez Jiménez, como la "industria de la reclamación".
Para las elecciones locales de 1994, con Roberto Madrazo como candidato del PRI a gobernador, y con López Obrador por el PRD, éste último perdió por una clara diferencia de 100 mil votos, pero su partido logró arrebatar al tricolor cinco ayuntamientos.
Sin embargo, tres años después, en los comicios estatales intermedios, siendo ya Madrazo Pintado gobernador y López Obrador presidente nacional del PRD, el PRI se llevó el "carro completo" al ganar los 17 ayuntamientos y, en ese entonces, los 18 distritos de mayoría, con lo cual consolidó su mayoría absoluta en el congreso.
Para la elección de 2000, donde se renovaría la gubernatura, las alcaldías y diputaciones, el PRI, con Andrade Díaz como candidato vio reducir de manera por demás drástica su ventaja al superar por apenas cinco mil votos a Ojeda Zubieta, aunque luego, en la extraordinaria, lo derrotó por 30 mil.
Además, el PRI apenas logró conservar la mayoría legislativa y perdió seis alcaldías ante el partido opositor.
Luego, en 2003, el PRI perdió su hegemonía en el Congreso del Estado y la mayoría de los ayuntamientos.
De 17 alcaldías, el PRD ganó 11 y se adjudicó 17 de las 35 diputaciones locales, por 14 del PRI, tres del PAN y una del PVEM, aunque hoy la conformación en el Congreso ya cambió al declararse diputados independientes varios de los legisladores perredistas.
Esto, tras diferencias con alcaldes de su partido quienes resultaron acusados de corrupción y con quienes entraron en conflicto por intereses políticos opuestos que incluso generaron recientes zafarranchos en esta capital.
Sobre la conformación político-electoral con la que Tabasco afrontará los comicios, el gobernador Manuel Andrade Díaz aseguró en su oportunidad a Notimex que la entidad atravesaba, desde principios de año "una normalidad democrática, un tránsito muy importante de convivencia plural".
A partir de su perspectiva, Tabasco "se mantendrá como un parteaguas político, pues aquí hay pluralidad, pero hay respeto y hay
otros lugares donde la pluralidad se convierte en conflicto".
Desde principios de año, afirmó que su gobierno no intervendría en los procesos electorales de este año, pues esa ha sido la actitud que ha asumido desde que arrancó su administración.
"Contender por puestos de elección es tarea de los partidos y no del gobierno", subrayó entonces el mandatario, quien reconoció su filiación priísta.
Empero, aclara: "El trabajo que yo hago como gobernador, trato de que sirva como buen ejemplo de gobierno priísta y que la gente valore eso a la hora de decidir su voto, pero de ahí a que me vaya a hacer campaña, eso está muy por encima".
En Tabasco, los procesos electorales cuestan caro si se compara el presupuesto destinado a campañas y el numero de votantes en cada elección.
En los comicios locales de 2003, el promedio del costo por voto fue de 248.5 pesos, pues votaron 692 mil 102 electores (57% de la lista nominal), por un presupuesto -entre organización y gastos de campaña- de 172 millones de pesos.
Para la elección local de octubre próximo se prevé que la suma aumente, pues además de la renovación legislativa y en los ayuntamientos, se elegirá gobernador, para lo cual el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) presentó en su oportunidad al Congreso una propuesta de 265 millones de pesos.
En estos gastos, se prevé destinar recursos para garantizar la confiabilidad del material que será empleado y que es uno de los más seguros del país.
Por ejemplo, las boletas se elaboran con un papel especial y además llevan una serie de medidas también de seguridad como son fibras ópticas visibles, invisibles, algunas líneas imperceptibles, textos, entre otros "candados".
El costo se acrecenta al contabilizarse la operación de 39 oficinas en todo el estado para las sedes distritales, municipales y la estatal, habilitadas con espacios suficientes para una sala de sesiones, con mobiliario adecuado y el total de trabajadores requeridos, que ascendería a unos mil 500.
Asimismo, la utilización de tecnología de punta en materia de comunicación interna y de resultados inmediatos de votación, así como lo que representa instalar dos mil 500 casillas que requerirán de un ejército de 10 mil ciudadanos que las tienen que operar, representa también una fuerte erogación.
A fin de alcanzar esa cifra (10 mil ciudadanos), de acuerdo con estimaciones del Instituto Electoral de Participación Ciudadana de Tabasco, se deberá capacitar como mínimo a unos 46 mil.
Todos los que hayan resultado elegidos, podrán poner en práctica sus conocimientos a partir de las 08:00 horas del 15 de octubre venidero cuando inicie la recepción de votos y con ella la jornada electoral que permitirá conocer, muy probablemente ese mismo día, al próximo gobernador de Tabasco.
