25-enero-06 (22:47)

Transportistas tabasqueños atendieron indicaciones de sus líderes tocaron tambores chontales y desplegaron mantas de bienvenida.

VILLAHERMOSA, Tabasco.- Con la modorra que provoca levantarse a las 6 de la mañana para recibir en su día de descanso “al candidato”, Antonio Andrade, operador de camiones de volteo, ondeaba su banderín tricolor y coreaba una porra para Roberto Madrazo Pintado… pero no era Roberto Madrazo Pintado el que viajaba dentro de la camioneta Van blanca acogida ayer con extraño júbilo por más de mil transportistas del PRI. Era el subcomandante Marcos.

Contra todo pronóstico, la caravana zapatista, al arribar a la tierra natal de dos de los principales aspirantes presidenciales en los comicios de julio del 2006, consiguió la recepción más espectacular que ha tenido en los 25 días de trabajos de La otra campaña.

Al paso del delegado Zero y confundidos debido a la presencia de una de las 6 patrullas de la Policía Federal Preventiva (PFP) que escoltan desde el 1 de enero al convoy rebelde, los transportistas tabasqueños, después de atender la indicación de algunos de sus líderes, levantaron en alto los pequeños lábaros partidistas, sacaron tambores chontales y desplegaron mantas de bienvenida mientras hacía su arribo a esta ciudad el líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

SALUDO CON PASAMONTAÑAS
Dentro del vehículo, aprovechando la circunstancia, el dirigente indígena sacaba la mano y enseñaba el rostro cubierto por su inseparable pasamontañas. Entonces, la sorpresa venía y con ella la molestia o las risas, dependiendo el humor de los simpatizantes priistas acarreados con todo y su vehículo hasta la entrada principal de Villahermosa para recibir a Roberto Madrazo Pintado, quien no haría su arribo sino media hora después que Marcos.

De esta forma, el candidato tricolor veía empañado el arranque de su gira de dos días por esta entidad que gobernó hace 7 años y que es considerada como uno de los principales bastiones de apoyo con que cuenta el priista, en su búsqueda por la presidencia de la república.

“La verdad es que nosotros pensamos que era el licenciado Madrazo porque venía la patrulla y pues, nos dijeron que ya venía el candidato, que nos pusiéramos abusados”, cuenta Antonio Andrade.
“Yo lo vi a él (a Marcos) que me saludó y se me hizo raro, pero luego se nos hizo más raro a todos que detrás de su camioneta, una camioneta buena traía, eso sí, pues había otros coches con muchos hippies”, relata.

LA GARRAFONA Y EL TIBURÓN
Detrás de la camioneta Van en donde Marcos es transportado, acompañan de manera permanente el periplo rebelde, una Ichi Van modelo 1991, llamada “La Garrafona” por sus ocupantes, quienes son universitarios adheridos a la sexta declaración de la selva lacandona. Asimismo circulaba una vieja camioneta azul 4 por 4 reconstruida y apodada “El Tiburón”. Al final del convoy, un golpeado pointer modelo 2000, con la leyenda “Viva La otra campaña”, pintada en los espejos laterales. “Yo ahí fue cuando me dije, cuando vi los coches que venían atrás, que no era el licenciado (Madrazo) el de la camioneta…”, comenta Andrade.

Este era el grupo de automóviles recibido entre el asombro y la decepción por los chóferes de los camiones de volteo, autobuses urbanos, taxis y coches particulares estacionados a lo largo de 11 kilómetros de la entrada principal a Villahermosa.
La movilización, organizada por la Confederación Nacional de Obreros Populares (CNOP) y la Central de Trabajadores de México (CTM), ocurría justo un día después de que Madrazo Pintado fuera abucheado en el estado de Hidalgo en un mitin.

“IMPREVISTOS”
Inicialmente, Madrazo se trasladaría a esta ciudad a las 8 y 20 de la mañana en un vuelo comercial, sin embargo, de manera imprevista decidió hacerlo en un avión privado desde el aeropuerto de Toluca. En cambio, Marcos salió de Candelaria, Campeche a las 6:30 de la mañana, para recorrer en automóvil los casi 300 kilómetros de distancia que separan a las dos ciudades.

El dirigente indígena – por primera ocasión desde que salió de La Garrucha, Chiapas y luego del luto por la muerte de la comandanta Ramona- no sostuvo ayer ningún acto público y se mantuvo reunido en privado en el interior del centro de artesanías Mukul-ja. A lo largo del día de hoy viajará al municipio vecino de Tacotalpan para visitar en la cárcel municipal a los presos zapatistas Ángel Concepción Pérez Gutiérrez y Francisco Pérez Vázquez.

Hasta el búnker rebelde en Villahermosa, se trasladaron ayer por lo menos una decena de integrantes de las bases de apoyo indígenas con que cuenta el EZLN en los límites de Chiapas con Tabasco.